lunes, 21 de julio de 2008

HARRY SEIDLER. LEND LEASE HOUSE

Este edificio de oficinas de 19 plantas con vistas a la histórica bahia de Sydney, se sitúa sobre una península que se adentra hasta el puerto de la ciudad. El solar se encuentra entre dos calles paralelas con un desnivel de aproximadamente dos plantas y media. Sus dos fachadas principales, orientadas a este y oeste, miran respectivamente hacia el puerto de Sydney y hacia el Jardín Botánico. Dispone de cuatro plantas de aparcamiento, excavadas prácticamente en su totalidad en la roca, las cuales se encuentran conectadas por una rampa en espiral. En la entrada principal, situada en la calle más elevada, se encuentra el zaguán principal, ligeramente hundido y totalmente a doble altura con un entresuelo suspendido como acceso a las restantes 14 plantas de oficinas situadas encima.
Para resolver la protección solar en las fachadas este y oeste y preservar las vistas, se confió en una solución de lamas horizontales de aluminio orientables, fijadas a la fachada mediante montantes verticales. Las lamas, se pueden manipular desde el interior mediante un sistema de manivelas. Esta circunstancia hace que la fachada se encuentre cambiando contínuamente. Entre plantas se dispone un antepecho de ladrillo blanco, resolviendo la necesaria separación para la protección en caso de incendio.
La estructura, de hormigón armado, consiste esencialmente en dos filas de pilares sobre las cuales descansan los forjados, que vuelan la misma distancia en ambas direcciones. La planta tipo tiene el núcleo de comunicaciones dispuesto en uno de los extremos, junto con los aseos, inmediatamente se dispone la recepción y el espacio para la administración en el centro del bloque, en cambio, los distintos despachos se encuentran junto a las fachadas, separados mediante vidrios de suelo a techo que permiten el paso de la luz indirecta.
LEND LEASE HOUSE (1961). Harry Siedler

5 Comentarios:

Blogger inigougalde dijo...

Qué buen sistema de fachada. Con eso ya tienes un 60% del edificio (ya no puedes suspender). Ahora bien, creo que le falta alguna escepción, me parece que sólo con los juegos de sobras provocados por las distintas inclinaciones de las lamas es poco, queda un poco monotóno.

Quizás en algún punto de la fachada podría haber previsto una terraza, o quizás una planta distinta cada cuatro, no se... queda demasiadoplano, pero sin ser completamente plano (no le pediría escepciones a un muro cortina, pero sí a una fachada de lamas de estas dimensiones). Le Corbusier lo hace muy bien en las Unidades de Habitación.

Sin embargo, en el testero me parece ver que sí que hace excepciones, pero allí me parecen demasiado aleatorias. Además a un testero le puede bastar con un buen aparejo, y si acaso marcar de alguna manera los forjados para pautar el plano. Pero no pide excepciones, más aún teniendo en cuenta que no es un plano tan grande como el de la fachada.

De todas formas, sin un papel delante es difícil hablar de esto.

En cualquier caso, me parece un muy buen edifico, y una vez más gracias al blog he conocido a un nuevo arquitecto.

19 de septiembre de 2008, 17:40  
Blogger inigougalde dijo...

Acabo de volver a mirar la fachada del edificio y quizás se podían marcar unas franjas horizontales que la hubieran dividido visualmente en tres...

Insisto en que sin lápiz y papel es aventurado hacer comentarios por la dificultad para verificar lo que uno se imagina...

19 de septiembre de 2008, 18:56  
Blogger Álvaro García dijo...

Iñigo - Creo que tu comentario es francamente acertado, siempre has ido varios pasos por delante de mi. Además, no se que añadir a tu comentario que no sea superfluo.

Por cierto, no deja de llamarme la atención todo lo que aprendo con este tinglao. ¡Gracias!

25 de octubre de 2008, 14:30  
Anonymous aLVAROhERNANDEZ dijo...

A mi me parece que cada uno establece el punto de monotonía en un momento distinto. Cierto es, que es mucho más agradable trabajar en un edificio con jardines o terrazas que en uno que carece de ellas(no hay duda!! sobretodo si fumas,jeje!)pero el simple hecho de repetir el juego de lamas por toda la fachada no me parece monótono, me parece atrevido y elegante, fruto de una época en que la monotonía estaba establecida en otro momento.

4 de noviembre de 2009, 17:38  
Blogger Álvaro García dijo...

aLVARO - Estoy básicamente de acuerdo contigo -muy interesante tu inciso sobre la noción de monotonía- pero entiendo y comparto en su totalidad el comentario de Iñigo.

Es cierto que el juego de lamas rompe la posible monotonía de la fachada, pero debido a la escala de las lamas y la de la propia fachada, yo entiendo que hubiera estado mejor -aunque insisto en que el nivel actual del edificio ya me parece muy alto- si hubiera aparecido un orden intermedio como, por ejemplo, el de las dos franjas horizontales que Iñigo ha propuesto.

Creo que fue Benévolo el que hizo una crítica semejante respecto al edificio del secretariado de la ONU.

20 de diciembre de 2009, 20:58  

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